Soluciones Basadas en la Naturaleza adaptadas al territorio
La calidad de una Solución Basada en la Naturaleza depende, en gran medida, de la capacidad de interpretar correctamente las condiciones ecológicas, sociales y ambientales del paisaje donde será implementada. La restauración no ocurre en abstracto. Ocurre en territorios específicos, con historias particulares, dinámicas ecológicas propias y trayectorias de transformación que determinan tanto sus desafíos como sus oportunidades.
En Colombia, pocos territorios reúnen tantas condiciones para la restauración a gran escala como la Orinoquía.
La importancia ecológica de la región no radica únicamente en la biodiversidad que actualmente alberga. También se encuentra en su potencial para contribuir a procesos de restauración a gran escala capaces de generar beneficios simultáneos para el clima, los ecosistemas y las comunidades.
Este potencial, por supuesto, no debe interpretarse como una invitación a intervenir en cualquier área disponible. Las Soluciones Basadas en la Naturaleza más rigurosas parten de un principio fundamental: comprender qué áreas deben conservarse, cuáles requieren restauración y cuáles cumplen funciones ecológicas que deben mantenerse sin intervención.
El diseño de los proyectos interviene únicamente en tierras degradadas por la actividad humana, no en sabanas naturales intactas ni en bosques existentes. Los núcleos de humedales y las sabanas inundadas estacionalmente son zonas de exclusión, sin excepción.
Comprender el territorio implica reconocer sus procesos ecológicos, identificar sus limitaciones, interpretar su historia de transformación y evaluar cuidadosamente su capacidad de recuperación, esta comprensión constituye el primer paso para construir soluciones capaces de generar beneficios verificables y sostenibles en el largo plazo.
La restauración comienza mucho antes de establecer una planta o medir una tonelada de carbono, y la calidad de una intervención depende, en última instancia, del conocimiento que la precede.


